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Cómo mantener tu salud mental: consejos de expertos

"No hay salud sin salud mental", afirmó recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Durante esta emergencia, el bienestar y el equilibrio mental desempeñan un papel fundamental en la salud de las personas, tanto a nivel personal como social, aunque significativamente mermado. En Italia, incluso antes de la emergencia actual, el Instituto Nacional de Salud (ISS) identificó la depresión, la esquizofrenia y los síndromes neuróticos y somatomorfos entre los trastornos psiquiátricos más comunes. Se trata de cifras significativas, que ascienden a casi un millón de personas; a octubre de 2019, los servicios especializados atendieron a 851.189 personas (el 67,6 % de los pacientes mayores de 45 años), con 11.474.311 servicios prestados a nivel local. Hoy, en tiempos de distanciamiento social obligatorio, ese ostracismo hacia los problemas de salud mental ya no tiene sentido. Es evidente que el miedo y el estrés generados por la emergencia no han hecho sino empeorar la situación general, especialmente en patologías preexistentes en pacientes que ya sufrían ansiedad, estrés o depresión. Por lo tanto, debemos ir más allá de las respuestas habituales y banales al malestar psicológico en general, que tienden a minimizarlo como un mal común de nuestra sociedad. En este artículo, nuestro objetivo es brindar orientación para gestionar mejor el estrés, la ansiedad y la negatividad, estableciendo algunas buenas prácticas recomendadas por las instituciones pertinentes, así como rutinas conductuales que resultarán útiles en nuestra nueva vida cotidiana.

Los mejores consejos de las instituciones

OMS – Organización Mundial de la Salud

Para brindar apoyo concreto y mantener un equilibrio mental adecuado, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha publicado un manual muy útil para el manejo del estrés . En primer lugar, destaca que «durante una crisis, es normal sentirse triste, estresado, confundido, asustado o enojado. Hablar de ello con personas de confianza puede ser de gran ayuda». A continuación, ofrece una serie completa de consejos prácticos para afrontar la crisis en el día a día.

Consejo Nacional de la Orden Italiana de Psicólogos

Al mismo tiempo, el Consejo Nacional del Colegio Italiano de Psicólogos elaboró un manual psicológico para ayudar a afrontar la emergencia , destacando la importancia de racionalizar los miedos generados durante este período y proporcionando algunas buenas prácticas diarias a seguir.

Consejos para una vida equilibrada y sin estrés

Gestionar tus relaciones sociales

Mantener el contacto con familiares, amigos y conocidos es fundamental para todos. Intenta identificar a tus contactos más importantes , aquellos en quienes realmente puedes confiar, y dedícales tiempo cada día . Puedes llamar a un amigo o hablar con tus seres queridos. Hablar con los demás es casi siempre la mejor manera de afrontar las preocupaciones que genera la incertidumbre de estos tiempos. A menudo, lo que nos asusta a nosotros también asusta a los demás.

Organiza tu propia rutina diaria

Incluso las rutinas más habituales se han visto inevitablemente alteradas. La falta de esa transición entre el hogar y el trabajo puede provocar desorientación en las tareas cotidianas más sencillas. Por ello, es recomendable reestructurar la rutina diaria, separando al máximo el trabajo del hogar y manteniendo un horario laboral acorde con la rutina habitual. En definitiva, la autodisciplina es una clara muestra de responsabilidad hacia nosotros mismos. Organicemos nuestro tiempo disponible para poder dedicarlo a múltiples actividades, además del trabajo y el descanso.

Cuida tu higiene personal y la limpieza del entorno.

Limpia tu cuerpo a diario, especialmente tus manos. Aunque el contacto social sea casi un recuerdo lejano, no descuidemos la higiene personal y bucal. Asimismo, es fundamental cuidar los espacios cerrados donde vivimos o trabajamos. Ventila las habitaciones con frecuencia, limpia las superficies con productos y desinfectantes adecuados y evita el contacto directo con los ojos y la boca.

Mantén una dieta saludable.

Si bien esta precaución siempre es recomendable, independientemente de la situación de emergencia, para muchas personas, llevar una dieta sustanciosa y equilibrada no parece ser lo habitual. Por lo tanto, intentemos no excedernos con la comida en general. Las necesidades energéticas promedio, durante un período de aislamiento forzado caracterizado por una menor actividad, suelen ser más bajas. Además, el consumo excesivo de cafeína, alcohol y tabaco es peligroso para la salud. Ciertamente no debería considerarse un capricho, sino más bien un intento de llenar ciertos vacíos.

Actividad física y exposición al aire libre

Ni siquiera mencionaremos los beneficios de un poco de ejercicio físico para el bienestar general y el equilibrio mental: mayor concentración, mejor calidad del sueño y menor tensión. Es primavera, así que dediquemos al menos media hora al día a tomar el sol y respirar aire fresco. Si no podemos salir de casa, bastará con pasar tiempo en el balcón o junto a la ventana. Con un poco de sol, pero sin excedernos, obtendremos la vitamina D que necesitamos, un elemento esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y los huesos. Además, estar al aire libre nos permite cambiar de perspectiva y ampliar nuestra visión más allá de los límites de nuestro hogar. Respiremos profundamente y concentrémonos en nuestra respiración; nos ayudará a exorcizar miedos y a eliminar gran parte del estrés acumulado.

Dedica tu tiempo libre al ocio y al compromiso.

Dediquémonos al menos una hora al día a desconectar de los teléfonos inteligentes y las redes sociales para relajarnos al final del día. Leer un buen libro, escribir notas o reflexiones personales, dibujar o escuchar música, cocinar, ver una película antigua, jugar o echar una siesta, hacer ejercicio en casa: todas estas son actividades recreativas que pueden restablecer nuestro equilibrio natural y alejar la ansiedad, el miedo o simplemente el aburrimiento. En nuestro tiempo libre, alternemos estas actividades placenteras con las necesarias, típicas de este periodo: ordenar la casa, quizás deshaciéndonos de cosas innecesarias, ayudar a nuestros hijos con sus deberes, organizar la compra y planificar cuándo podremos salir de casa.

Mantén la "distancia adecuada" de las noticias.

Intentemos evitar, en la medida de lo posible, el bombardeo constante de noticias y actualizaciones al que hemos estado expuestos durante semanas. Reducir el uso de las redes sociales, donde a menudo circulan mensajes e información inexactos, y optar por los canales de información oficiales nos permitirá evitar esta sobrecarga, con importantes beneficios para nuestro estado de ánimo.

No tengas miedo de pedir ayuda y apoyo si lo necesitas.

Muchas regiones ofrecen servicios de apoyo psicológico a cualquier persona que experimente dificultades psicológicas durante esta emergencia. Quienes ya habían iniciado psicoterapia antes de la emergencia pueden continuar sus sesiones a distancia. Para quienes experimentan nuevas dificultades y necesitan apoyo inmediato, se han habilitado servicios gratuitos gestionados por personal especializado. En la página web del CNOP nacional, bajo la etiqueta #psychologistsagainstfear , encontrará información sobre cómo afrontar psicológicamente esta difícil situación. Sin dudarlo ni sentir vergüenza, es recomendable buscar ayuda profesional mediante una consulta.